La erre (r) y la doble erre (rr)

Uno de los errores más extendidos en la escritura es la supresión o adición de una erre sin venir a cuento, por lo que he decidido dedicar la entrada de hoy al uso debido de la erre (r) y la doble erre (rr). Y es que muchos desconocen las reglas a la hora de escribir esta consonante: no saben en qué casos hay que usar la simple y la doble, según el sonido que desean reproducir. Atendamos, pues, a la explicación que se ofrece de inmediato, para que tengamos las ideas claras al respecto y no volvamos a dudar en el futuro.

Solo cabrá la doble erre (rr) cuando queramos producir el sonido apicoalveolar vibrante múltiple entre dos vocales (arrestar, cuentarrevoluciones, agarrar, pizarra…), pues, en esos supuestos, la pronunciación –y, muchas veces, el significado– variará según escribamos esta o la erre (r):

–Ese carro parece caro.

–El marido de Charo es charro.

–¡Mira cuánta mirra!

–En mi curro curo a mucha gente.

Por el contrario, será obligatorio usar la erre (r) si queremos provocar el sonido vibrante múltiple al inicio de palabra o tras las consonantes l, n o s. Son los casos de alrededor, Enrique, enraizar, enriquecer, reír, ramo, honra, israelí

La r también producirá el sonido vibrante múltiple tras los prefijos ab-, sub- y post- (abrogar, subrayar, postromántico), ya que no forma parte de la sílaba constituida por estos (nótese que no es el caso de abrigo –cuya primera sílaba es a– o postrimería –en la que la primera sílaba es pos; en ellas, el sonido de la r es vibrante simple). Lo mismo ocurre con el gentilicio ciudadrealeño: la r y la d precedente no forman parte de la misma sílaba (lo que sí sucede en la palabra adrede), por lo que el sonido de aquella será vibrante múltiple.

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