Ana y Luis no pueden vivir el uno sin el otro

Era un matrimonio muy bien avenido: el uno no podía estar sin la otra.

Es muy frecuente encontrarse a diario con construcciones recíprocas tan poco idóneas como la que acabamos de mostrar. En ella, los indefinidos uno y otro se complementan –en este caso, precedidos por artículo– para hacer referencia a dos personas de sexos opuestos. Hasta ahí, bien. Lo que no debiera haberse hecho en el ejemplo es escribir otro en femenino, pues se considera más correcta la forma masculina, a pesar de que se esté aludiendo a una mujer.

Atendiendo a esta recomendación, no deberemos tener miedo a la hora de emplear oraciones como las que siguen para hacer referencia a acciones recíprocas entre personas de distintos sexos:

           –Confían ciegamente el uno en el otro.

           –Se respetan mucho el uno al otro.

           –Se ayudan los unos a los otros.

 

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