El punto y coma

El punto y coma (;) es un signo de puntuación que marca una pausa mayor que la de la coma (,) y menor que la del punto y seguido (.). Se escribe junto a la palabra a la que sigue y con un espacio de separación con respecto a la que precede. Su plural es invariable: decimos «los punto y coma», no «los puntos y comas».

A continuación, veremos en qué casos se utiliza. En muchas ocasiones, hay libertad para añadir en su lugar un punto y seguido o una coma (según la pausa que quiera hacer el autor), e incluso dos puntos (:). Generalmente, se usa el punto y coma para:

 

1. Separar dos oraciones sintácticamente independientes pero semánticamente relacionadas:

Cesó en sus reivindicaciones; era consciente de que no conseguiría nada más.

Bajaron los brazos tras recibir el tercer gol; apenas si quedaba tiempo para remontar.

(En los ejemplos anteriores, el punto y coma [;] puede ser sustituido por dos puntos [:]).

 

2. Separar los elementos de una enumeración cuando estos, por su complejidad, deben incluir comas (por ejemplo, por contener una oración subordinada adjetiva):

Vio a sus tres amigos: Antonio, el arcipreste; Rubén, el domador; y Matías, el herrero.

(El último punto y coma, por venir seguido de una conjunción, se puede sustituir por una coma, quedando la oración así: «Vio a sus tres amigos: Antonio, el arcipreste; Rubén, el domador, y Matías, el herrero»).

Vino con toda su familia: su mujer, que vestía de rojo; su hijo, que calzaba unas deportivas último modelo; su hija, que negó el saludo a los presentes, y su madre, que permaneció con las gafas de sol puestas para ocultar un orzuelo.

 

3. Cerrar cada uno de los elementos de una lista cuando optamos por escribirlos en líneas diferentes y comenzando con minúscula. Solo el último de ellos viene seguido de punto:

Clasificación de los ángeles:

– ángeles;

– arcángeles;

– principados;

– potestades;

– virtudes;

– dominaciones;

– tronos;

– querubines;

– serafines. 

 

4. Separar una parte de la oración de un conector de sentido adversativo, cuando aquella tiene una cierta extensión:

Estuvo preparando esa oposición más de dos años; sin embargo, no obtuvo la plaza.

Ofendimos al director con nuestras palabras; no obstante, piensa darnos otra oportunidad.

Si la oración es muy corta, es preferible usar la coma: «No vino, pero nos llamó». Y, si es muy larga, lo adecuado es poner punto y seguido: «Es inútil guardar rencor a los ladrones que desvalijaron la casa de tus padres cuando estos celebraban su aniversario. Antes bien, deberías tener en cuenta la infancia tan dura que les tocó vivir».

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